El fútbol sudafricano está de luto por la pérdida personal de uno de sus jugadores, mientras el club Kaizer Chiefs enfrenta importantes decisiones para su futuro inmediato.
Ashley Dupria, delantero del Kaizer Chiefs, está atravesando un momento muy difícil tras el fallecimiento de su padre, Abraham Yansen, confirmado oficialmente el pasado viernes.

En paralelo, el club ha decidido mantener al entrenador Nazarin Nabi en el cargo tras la reciente victoria en la Copa NetBank, aunque bajo estrictas condiciones para la próxima temporada.
Este artículo repasa estos acontecimientos, así como otras noticias relevantes del fútbol sudafricano.
La familia Kaizer Chiefs y la comunidad futbolística sudafricana han expresado su profundo pesar por la muerte de Abraham Yansen, padre del delantero Ashley Dupria.
El club emitió un comunicado oficial a través de la plataforma social X (antes Twitter), manifestando sus condolencias y ofreciendo apoyo a Dupria y su familia en este momento de tristeza.
El comunicado decía: “Estamos profundamente entristecidos por el fallecimiento de Abraham Yansen, padre de Ashley Dupria. Que su memoria sea una bendición para la familia y que encuentren fuerza y consuelo en estos tiempos difíciles. Nuestros pensamientos y oraciones están con Ashley y sus seres queridos. Que descanse en paz.”
Este tipo de pérdidas personales impactan profundamente en los jugadores, quienes además de su desempeño en el campo, deben enfrentar emociones y retos humanos que a menudo quedan fuera del foco mediático.

La solidaridad mostrada por el club refleja la importancia de la familia y el apoyo comunitario en el deporte.
En cuanto al cuerpo técnico, Kaizer Chiefs ha confirmado que Nazarin Nabi seguirá siendo el entrenador principal tras ganar la Copa NetBank.
Esta victoria fue un impulso crucial para el equipo, especialmente después de una temporada 2024-2025 decepcionante en la que el club terminó fuera del top ocho, con un registro de ocho victorias, ocho empates y 12 derrotas.
Sin embargo, la continuidad de Nabi no es definitiva ni tranquila.
Según información reciente de Loka Space, el club ha impuesto un ultimátum claro para la temporada 2025-2026: si Kaizer Chiefs pierde tres partidos consecutivos, el entrenador será despedido.
Este tipo de políticas de “tres strikes” reflejan la alta presión y las expectativas que pesan sobre los técnicos en clubes grandes, donde los resultados inmediatos son vitales para mantener la confianza de la directiva y los aficionados.
La pregunta que surge entre los seguidores de Amakhosi es si Nabi debería recibir más tiempo para reconstruir el equipo o si la política de tolerancia cero es justa y necesaria.
En las redes sociales, los fans están divididos, algunos apoyan la paciencia para un proyecto a largo plazo, mientras que otros exigen resultados inmediatos.
En otras noticias del fútbol sudafricano, el exentrenador de Mamelodi Sundowns, Ruani Mua, optó por no comentar sobre la ausencia de Siphiwe Tshabalala en la final de la Liga de Campeones de la CAF, prefiriendo mostrar respeto hacia el veterano mediocampista.
Tshabalala, una leyenda del fútbol sudafricano, fue clave para que Sundowns asegurara su octavo título consecutivo en la Premier League, pero no participó en el partido decisivo.
Mua destacó la importancia de Tshabalala como un reflejo del “estilo de fútbol de barrio”, que inspira a muchos jóvenes jugadores.
El entrenador resaltó que jugadores como Tshabalala, que emergieron de las calles polvorientas de Tembisa y superaron dificultades para llegar a la élite, son modelos a seguir para la juventud de los townships.
Su trayectoria motiva a los niños a perseguir sus sueños a pesar de las adversidades sociales.
Esta reflexión subraya la importancia de mantener viva la cultura del fútbol callejero como cuna de talento y pasión, un elemento esencial para el crecimiento y fortalecimiento del fútbol nacional.
En el Orlando Pirates, el legendario jugador Benedict Vilakazi ha señalado quién considera el mejor candidato para suceder a Innocent Myella como capitán del equipo.

Myella se despidió recientemente de los aficionados durante un partido de liga, dejando vacante un puesto de liderazgo fundamental.
Vilakazi expresó que, aunque le sorprende que Pirates siga liberando a sus capitanes, cree que CBCI sería un sucesor ideal.
Destacó cómo CBCI ha crecido y mejorado, guiando a jugadores jóvenes como Tab Tabiso Casane y demostrando cualidades de liderazgo excepcionales.
El liderazgo en un club tan grande como Orlando Pirates no solo requiere experiencia, sino también un carisma y capacidad para influir positivamente en el equipo.
Vilakazi agregó que, si CBCI no está disponible, el entrenador CO Chain debería asumir el rol, dado su crecimiento y madurez como jugador.
Este debate sobre la capitanía refleja la importancia de contar con figuras que no solo destaquen en el juego, sino que también sirvan de ejemplo y apoyo para sus compañeros.
Las noticias recientes del Kaizer Chiefs y otros equipos sudafricanos reflejan la complejidad y humanidad que rodean al fútbol profesional.
Desde el dolor personal de Ashley Dupria hasta las decisiones estratégicas del club con su entrenador, pasando por el respeto a figuras veteranas y la búsqueda de nuevos líderes, el fútbol es mucho más que un juego: es un reflejo de la vida, la cultura y los desafíos sociales.
El apoyo a los jugadores en momentos difíciles, la presión sobre los técnicos para obtener resultados, y la inspiración que brindan los íconos del fútbol a las nuevas generaciones son elementos que hacen de este deporte una pasión colectiva que une comunidades y países.
Kaizer Chiefs enfrenta ahora un futuro incierto, con la esperanza de que Nazarin Nabi pueda guiar al equipo hacia mejores resultados, mientras que los aficionados continúan apoyando a sus jugadores, recordando que detrás de cada estrella hay historias de lucha, sacrificio y humanidad.
Gracias por leer este resumen de las últimas noticias del fútbol sudafricano.
No olvides dejar tus comentarios y compartir tu opinión sobre estos temas que apasionan a los seguidores del deporte rey en África y el mundo.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.